jueves, 17 de septiembre de 2009

Como no dedicárselo a todos!

Si todavía hay signos de ojos que miran de “re”ojo al último GRAN CAMPEON....
¿Quiénes son?
Bah, en realidad poco importa quienes aún dudan de los cuatro conceptos básicos que caratulan a un gran equipo: SOLIDEZ, PERSONALIDAD, AUTORIDAD y OFICIO.
Cuando se mira con objetividad no hay discusión, VELEZ es el mejor equipo argentino.
Y todo parece indicar que va por más, como aquellas épocas dónde las gargantas no tenían descanso de gritar tantos logros.
Hay quienes que desde el mismo momento que finalizó el 1-0 frente a Huracán deslizaron elogios, fueron pocos, pero al menos pudimos leer y escuchar desde la óptica del no velezano, lo que sentíamos los fortineros.
Sin embargo siguieron muchos (los más) pregonando al Vélez aburrido, el Vélez poco elegante, poco estético, el que había logrado el campeonato casi sin merecerlo.
El tiempo, además de pasar sin parar tiene una característica que nunca deja de funcionar, acomoda las cosas, termina por bien o por mal poniendo cada punto sobre las íes.
Y hoy, a esa vocal no le faltan puntos, poco a poco se van arrodillando quienes no supieron valorar en su momento a este estupendo equipo. Hoy vamos por más, hoy las cosas son diferentes aunque para nosotros, los velezanos de alma, nunca haya cambiado. Hoy casi sino todos, miran a Vélez con las pupilas bien abiertas, se rinden a sus pies, desparraman elogios a doquier, casi como una suerte de arrepentimiento de lo que se dijo mal y debió decirse bien en su debido momento.
El tiempo pone las cosas en su lugar, en este caso para bien.
Como no dedicárselo a todos!
GRACIAS VELEZ!.
Jorge Poma.

lunes, 6 de julio de 2009

CRONICA DEL "SE LO DEDICAMOS A TODOS"

Decidí empezar a escribir antes. Si, no pude contenerme. Nada había sucedido aún, nada, faltaba jugar, faltaba contar los pollitos cuando todavía no habían nacido, pero algo presentía, algo me movilizó sin poder evitarlo y me puse a escribir lo que tantas ganas tenía de manifestar, lo que venía soñando, anhelando.
Ningún misterio, lo que deseábamos todos.
Pero apreté el freno, si, decidí sumarle más ingredientes a lo que quería manifestar.
Ya terminó, ya pasó y una vez más, TOCAMOS EL CIELO.
Poco a poco se fue hilvanando lo que íbamos a vivir este torneo, no tardamos en ilusionarnos. Lo que tanta veces pedimos se iba haciendo realidad. Autoridad, Identidad, Personalidad, carácter, oficio, equilibrio y actitud ofensiva.
Casi un paralelo de los años 90. Se iba tejiendo despacito una nueva esperanza, el equipo proponía, a veces con algunos fallos pero nunca renunciando a ganar los partidos, muchos de ellos empatados por esas cuestiones que tiene el fútbol, otros ganados con categoría y contundencia, hubo momentos críticos pero ahí es dónde la ilusión se acrecentaba aún más, éramos testigos de un equipo con carácter y fuerte estado anímico, el que todos queríamos ver, UN EQUIPO QUE ANTE LA ADVERSIDAD SE AGIGANTABA
La fechas fueron pasando, nosotros veíamos, pero el resto del ambiente futbolero …¿?...supongo que veían también pero ¿elogiaban bien o lo hacían con cierta inquietud?, ni una cosa, ni otra, los medios comenzaron a acaparar (una vez más….) la atención en otros conceptos, desviaron la objetividad y ciertamente, casi se menospreciaba nuestra “chapa” que ya se iba armando….Porque Vélez ya se asomaba con el ímpetu que las cuatro patas unidas forman cuando todos apuntan hacia el mismo lado, ese objetivo que era el título.
Empezamos a creer, empezamos a convencernos que era posible, existió desde un principio ese feedback entre dirigentes, cuerpo técnico, jugadores e hinchas.
Empezamos a chocar con un mundanal que creó un dispositivo mediático llamado “tiki tiki”……….Nadie dice que este mal, según algunos comentarios, “ese es el fútbol nuestro”, “esa es nuestra tradición”, hay que volver a las fuentes ¿?.....ese equipo ya había perdido 3 partidos mientras nosotros navegábamos con un palabra pesada llamada “invicto”, que en otras palabras manifestaba dos conceptos, jugar lindo y jugar bien…
Cuando un equipo juega bien, suele ser mas triunfador que perdedor, cuando un equipo juega lindo, parece que a sus amantes le da lo mismo perder, empatar o ganar….
Que lindo es ganar obviamente!, que bueno es no perder! Viva la regularidad y el equilibrio y como si esto tuviera yapa, bienvenido los buenos pasajes de “tiki “tiki” que tuvo Vélez en este torneo.
Se percibió claramente un fuerte mensaje mediático a favor de un buen equipo, pero claro ese buen equipo no era para ellos Vélez, apenas algunas pinceladas de muy pocos medios inclinaron peso hacia el lado de Liniers. La balanza empezó a mostrar en forma tendenciosa, casi irrespetuosa, con comparaciones que rozaban lo obsceno, un equipo en la Argentina parecido al Barcelona?.....Bueh….
A partir de ahí, encuestas, historias de fútbol alto y elegante, solidez, ataque….y cuantas cosas mas, pero OJO!, no era Vélez el destinatario de esas dádivas….
Empezó una nueva etapa a mitad de campeonato, Vélez inicio un campeonato paralelo al que jugaba, nosotros iniciamos un campeonato paralelo. El campeonato del “se lo vamos a dedicar a todos”
Y a partir de ahí como tantas otras veces iniciamos entre todos, unidos y emocionantemente nuestro propio campeonato.
Doloridos por lo que se decía, por lo que el pueblo manifestaba, por algunas mentiras, por otros inventos…Mientras nosotros iniciamos el campeonato de la tarea de llegar a la cúspide con nuestros argumentos, con mística e historia, hacia el otro lado llovían elogios a veces hasta sorprendentes.
Empezó entonces a fortalecerse la autoridad del equipo, la consigna casi fue una analogía de: a más soldados en contra, más fuerza y valor de nuestros muchachos se percibía…
Luchamos, si, luchamos una vez más y quién sabe cuantas mas vendrán con nuestra grandeza plenamente justificada, con la convocatoria que solo los grandes pueden lograr.
Hubo una gran gestión de los dirigentes en idear un plantel competitivo, en lograr que formen parte de este proyecto héroes como Bassedas en su rol de manager, el “turu” como ayudante de un técnico que si antes queríamos hoy merece nuestro más profundo cariño redoblado como Ricardo Gareca, un tipo fenomenal, cauto, inteligente y con buena lectura de cómo buscar los partidos para lograr los objetivos.
Vélez fue el mejor de punta a punta, lo digo parado y aplaudiendo, lo digo emocionado.
Se enarboló poco a poco una defensa clase mundial, con la incorporación de Sebastián Domínguez y la revelación estupenda de Nicolás Otamendi, un pibe del club.
El oficio de Cubero y Papa en los relevos, un arquero seguro como Germán Montoya, un mediocampo con Franco Razzotti poniéndose en el hombro una gran ausencia como la de Somoza, Zapata con su despegue definitivo, casi irremplazable, con Maxi Moralez que apareció en los momentos claves, con un uruguayo tan resistido al principio como amado al final, el gran Ro-ro, goleador indiscutido de este gran equipo “Atigrado”, con mirada firme de “felino” que se disponía a llegar a la gloria cueste lo que cueste, costó y se llegó.
Nuevamente como otras veces se vio reflejado lo que muchos aún niegan, LA GRANDEZA del fortín, mas de 40.000 almas velezanas le hicieron frente a la preocupante influenza, le hicieron frente a la “influencia” ya armada a un extraño rival ¿este era el tiki tiki?, ¿hacer tiempo?, ¿marcar más que intentar jugar?, ¿replegarse?..........Nadie va a desmerecer al rival, tiene buenos jugadores ciertamente, ¿pero quién me explica ahora por que no fue el campeón?
La respuesta la tenemos todos, fortineros y los que no lo son, la respuesta es: porque VELEZ FUE MEJOR desde todos los ángulos, conceptos, argumentos e historia futbolera.
¿Qué se dirá de Vélez de ahora en más?......Pero realmente ¿Qué dirán?
En fin….
Por lo pronto nosotros disfrutemos de este inmenso momento, único, inigualable.
Este logro tiene mucho mas que un sabor hermoso de campeonato, es haber logrado un objetivo en contra de casi o todos que pugnaron de una y mil maneras sobrellevar el triunfo y la gloria del “rival” casi desmereciendo una campaña brillante de nuestro querido Vélez.
El Campeón perdió un partido, el Subcampeón del “tiki tiki”perdió 5, ¿algo más?
El Campeón tiene 7 títulos locales, 5 internacionales, marcha en el 5to.lugar en la tabla histórica de nuestro fútbol, es institución modelo, congrega multitudes.
GRANDE NO SE NACE, GRANDE SE HACE.
A mis queridos amigos fortineros, a mi viejo que estuvo conmigo y sentí su abrazo, a la gran familia fortinera, a esta gente que se multiplica día a día, generación tras generación, DISFRUTEMOS, SIGAMOS SABOREANDO ESTE ESPECIAL CAMPEONATO QUE NOS CONVALIDA COMO UN VERDADERO GIGANTE.
Ahora si, ahora podemos decirlo, repetirlo, gritarlo, ahora podemos decir esa palabra mágica: SOMOS CAMPEONES!!!!
Y tal como lo hice algún día con nuestro querido CHILA, quiero finalizar este humilde relato con una pequeña frase, pues ya sabemos como lograrlo y de hecho cuando nos lo proponemos entre todos, se logra, CONTRA VIENTO Y MAREA.
“Pasarán los años y en una tarde sin fútbol, alguien entrará al Teatro Colón de los estadios argentinos, se encenderá un cigarrillo, se sentará en algún lugar y escuchará nuevamente la música hermosa que como una brisa va tomando la fuerza de un estruendoso grito que hace temblar las gradas y claramente dice: Dale Veeeee…que vamos salir campeones”

JORGE POMA

lunes, 27 de abril de 2009

La Ley de la atracción.

No hay casualidad, es pura causalidad. Este presente es consecuencia de un deseo, de un anhelo, de un pedido.
Es consecuencia de una mentalidad, de un pensamiento, el querer lograr un objetivo.
No me sorprende en absoluto estar viviendo este hermoso momento como hincha de Vélez. Cuando las cosas se hacen bien y se visualizan, se materializan.
Estamos ahí, en las puertas de un centenario, algo emocionante, solo basta imaginarlo. Pero también estamos ahí, siguiendo un camino exacto, como se debe andar, detrás de otro objetivo que desvela, que produce ansiedad, que llena los corazones fortineros.
Seguramente que no solo a mi no me sorprende este momento, sino a cualquier alma velezana hoy no importando la edad, ni género. Vélez está puntero e invicto, pisa fuerte, deja huella, hace roncha, es agresivo, tiene personalidad, autoridad y oficio, que más......
Se viste de candidato, se pone el “frac”, visita distintos escenarios y levanta la cabeza, es avasallante y tiene carisma. Se muestra como un verdadero equipo, con solidez defensiva y contundencia en ataque. Pero no termina ahí, se muestra también con resto anímico como para respaldar ese mote de serio candidato.
Los puntos cosechados no son una utopía, se leen, son reales, son producto de lo que se quiso lograr. Se eligieron bien los refuerzos (Moralez, Larribey, Domínguez), se apostó a un técnico que sabe lo que quiere y como buscarlo, como encontrarlo (un verdadero gran felino). Se ajustaron algunos engranajes, un poco de “chapa y pintura” (Zapata, López) para dar un aspecto diferente. Se buscó en la caja de herramientas los “repuestos” que hacían falta y se ubicaron a la perfección (Otamendi, Razzotti, Díaz, Velázquez).
No hay casualidad, es pura causalidad. Esto es consecuencia de un buen trabajo, de erigir, de construir, de afianzar un deseo común para cualquier hincha. Hoy Vélez es lo que es porque fue en busca de ello si miramos hacia atrás, porque supo convertir una situación difícil en un arma para luchar cuando las cosas no funcionaban a fines del año pasado, porque la causa de un presente es el pasado, del mismo modo que la del futuro será el presente.
Así trabajó Vélez, como una de las más poderosas leyes universales, la de la atracción.
Claro que falta mucho todavía, faltan batallas duras, faltan adversarios fuertes, pero quién puede decir hoy que este Vélez no se asoma como un líder indiscutido y que asusta a la hora de enfrentarlo.
El fútbol siempre tuvo su combinación casi genuina e invariable, podrá encontrarse en la historia muchos casos que salen de este menú, pero en la mayoría de los casos quienes lograron su objetivo sabían que lo harían, no importa como, pero llegarían. Vélez tiene su objetivo, Vélez visualiza, Vélez materializa. Vélez da el primer sin pensar cuantos son los escalones, pero da el primer paso convencido y convence.
Ahí estamos amigo velezano, en las puertas de un centenario, en las puertas de un nuevo logro, no voy a escribir la palabra mágica que despierta la ilusión que llevamos dentro todos, pero algo sugiere que podemos imaginar un escenario inolvidable en el corto plazo, festejos emotivos, un Amalfitani teñido de azul y blanco, festejos por cien, festejos por la medalla, así se manifiesta nuestro deseo y según quienes escribieron la historia desde tiempos inmemorables con sus mentes brillantes, cada uno es el creador de uno mismo, cada un esculpe su propio universo, su vida.
Vélez empezó esculpiendo su propio desafío, es el “michelángelo” de su presente y va en busca de su ideal, de su futuro, el mismo que cada uno de sus componentes (jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas) desean, un objetivo centenario, mucho mas que festejos, solo ser parte de Vélez materializa cualquier emoción que supera las barreras y lo límites de la felicidad.
Hay equipo firme, hay cuerpo técnico seguro, hay dirigentes con ideales y hay gente que desea, anhela, se ilusiona, entre todos, LAS CUATRO PATAS de siempre, juntas por fin.
Así se hace, así se está haciendo.
Un orgullo, sencillamente.

Jorge Poma.

jueves, 19 de marzo de 2009

Ojalá, en tiempo presente.

Cuantas diferencias, cuantos cambios, por fin un equipo con representación oficial de la historia de nuestro Vélez. Cuanta ilusión no?....
Si bien es cierto que aún las perspectivas son muy “previas”, ciertamente estamos en presencia de otro esquema, otro sistema, otra vocación anímica.
Las incorporaciones fueron determinantes, el técnico con conocimiento de lo que Vélez requiere en todo su contexto, el protagonismo. Y ahí estamos, casi a la vanguardia de un torneo de alta competencia o bien de equilibrio entre equipos, los que pugnan por la travesía hacia el título y los que requieren de fórmulas complejas para zafar de su situación comprometida.
Por suerte, o mejor dicho por correctas decisiones, Vélez forma parte del primer conglomerado de planteles con expectativas serias en el camino hacia la gloria.
Vocación ofensiva, solidez defensiva, actitud y aptitud.
Si bien es cierto que quizás falten aún algunos matices o engranajes más profundos, no cabe duda que al menos hoy, “El Fortín” es de temer.
No existe localía ni visita, el esquema es el mismo, el protagonismo, con falencias a veces pero con aciertos muchas mas. El invicto demuestra el párrafo precedente. No quiere decir esto que quizás en alguna fecha haya algún tropiezo, pero no hay dudas que salvo una “depresión” futbolera, Vélez es un serio candidato al título que todos soñamos.
La mezcla de juventud con experiencia es históricamente la característica fundamental de los grandes equipos, hoy Vélez es un gran equipo, respetado ya a esta altura por el resto de los adversarios de esta máxima competencia de nuestro país en el contexto futbolero.
Chicos como Otamendi, Ocampo y Razzoti representantes de esa juventud, (que bueno encontrar estas piezas desde la propia cantera!), otros jóvenes quizás por falta de madurez, cometen errores infantiles pero habrá que esperar la “adultez” en su meta profesional.
Zapata y López (los resistidos a pesar de su buen presente) aportando experiencia junto con el "Poroto"Cubero, un defensor, “carrilero” y atacante como Emiliano Papa (casi un poli funcional) j y el oficio de un Larribey que “asusta” en el área rival, ni comentar el aporte de Dominguez, una categoría que hacía mucho tiempo no observabamos en nuestros defensores. Y pensar que aún falta Leandro Somoza, un problema para el técnico a la hora de soltarlo en el terreno de juego, ¿cómo y por quién incorporarlo?.....
El Vélez de hoy, el Vélez que alguna vez fue, el del oficio, madurez, personalidad y aguerrido equipo que va en busca de lo que mas quiere y queremos todos (hinchas y dirigentes), (jugadores y cuerpo técnico), si, en busca del título, está ahí, asomando como un "soldado en su trinchera", esperando dar el salto final, ojalá!!.
Falta, es verdad, el camino es largo y sinuoso, habrá momentos de lucidez como así también estancamientos, o quizás no, todo dependerá de esa palabra mágica en el fútbol profesional, EL EQUILIBRIO.
Ojalá
, está palabra que tantas veces utilicé y que mantengo con anhelo, Vélez siga por esta senda, si , ojalá persista el protagonismo en cada partido, la solidez, la agresividad ofensiva la cual es manifiesta cada fecha, la intención de lograr los objetivos o bien EL OBJETIVO, que evolucione y crezca fecha tras fecha, con sus hombres aunque algunos sean jóvenes, que perdure la madurez y el perfil bajo pero a sabiendas de mantener intacto ese objetivo maravilloso, el de dar la vuelta olímpica, el deseo de cada uno de nosotros, de los dirigentes, jugadores y cuerpo técnico, un deseo que hoy se manifiesta como intacto y seguro, ojalá, si ojalá al final del camino esta visualización presente sea real y estemos todos brindando por una nueva “medallita”, esa medallita tan preciada, lograr el campeonato, brindando por ello y por un Centenario que está ahí, a la vuelta de la esquina, muy cerquita.
Jorge Poma.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Entre compositores, la ilusión y nuestro Vélez.

“Si la historia la escriben los que “cagan” eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia, quien quiera oír que oiga”....
Así fue, una típica novela con final “infeliz”, lejos de la ficción que se pregona en televisión.....
Que si, que no, que si, que si, ya está........Que No...
Todo envuelto en argumentos deplorables por un lado, todo envuelto en honestidad, seriedad y profesionalismo, del otro, nuestro Vélez....
Un jugador "tragicómico", un club devastado por sus propios dirigentes y sin “caja chica”, un empresario o representante mercenario..... por un lado, un club con historia representativa de la honorabilidad por el otro, nuestro Vélez....
Una historia plagada de egoísmo, ironía y perversidad de un lado, otra historia completa de argumentos envueltos en excelencia y gestión, del otro, nuestro Vélez....
Y si, entre ellos y nosotros mucha diferencia, la de los desprolijos y bandoleros del vil metal con argumentos estúpidos y la de los que quisieron hacer las cosas como deben ser...Ellos, esos tipos, nosotros, nuestro Vélez...
La verdad, “entre esos tipos y yo hay algo personal”
Pero quizás el tiempo determine que fue en definitiva un final feliz, a esta altura estoy convencido de ello muy a pesar que en algún momento creí en este refuerzo a pesar de su conflictiva personalidad, pero bueno...si los contrarios se creen el astro Rey y un cuarto menguante, nosotros, nuestro Vélez, intentamos siempre iluminar siendo servidores de la rutina de lo que es hacer las cosas lo mejor posible....
Por eso pienso...”Peor para el Sol, que se mete a las 7 en la cuna mientras su servidor, le levanta la falda a la Luna”
Asunto concluido.
Mientras tanto, si, mientras tanto ya llega el comienzo y como siempre, pregonar la ilusión es de lo que mas me gusta...Tengo la esperanza que esta vez las cosas serán diferentes, un plantel al que seguramente las cuestiones de actitud le fueron “alineadas “, incorporaciones que prometen aunque no sean muchas, la base de un equipo que estaba en formación y que puede ya estar formado.
En este bendito fútbol del que somos esclavos por la simple razón pasional que envuelve la camiseta, esa V azulada que nos invita siempre en las buenas y en las malas, entre festejos y críticas, entre coincidencias y discusiones, “Detrás está la gente” , el velezano, vos, él, ella, yo. El abuelo, el padre, el pibe que empezó hace poco a amar estos hermosos colores y diseño “enVelezado”...., detrás de todo ello, la ilusión a cuestas del pueblo y de la familia fortinera.
Ojalá se nos dé nuevamente, ojalá!, como siempre fue mi deseo y el de todos, que las cuatro patas se unan en un solo grito.
Y mientras esperamos el cumpleaños centenario nunca dejemos de pensar que somos hinchas del mejor, no hay dudas, del mejor...
Y si se nos da, será como pensar que “de vez en cuando la vida afina con el pincel y esta tan bonita que, da gusto verla...........
Ser hincha de Vélez es un honor, es felicidad, es alegría.....es siempre ilusión...
Gracias Nano, Sabina y Silvina Garré... por ayudarme a simplificar con palabras algunas cosas que no puedo expresar de otra forma....
Pero hay una frase que es de todos nosotros, la de nuestro Vélez...
VAMOS VELEZ, VAMOS FORTIN!
Jorge Poma

miércoles, 22 de octubre de 2008

EL VELEZ DE TODOS.

Muchas veces mencioné la necesidad no solo de contar con las “Cuatro patas” que sostienen todo objetivo, sino también la importancia que cada una de ellas tiene cuando se apunta hacia un mismo ideal. Ojalá quienes tengan la oportunidad de ser en las próximas elecciones los que manejarán el futuro de nuestro querido Club, así lo entiendan.
Bastará para aquellos que ya superaron la barrera de los 30 años hacer un poco de memoria y recordar viejas épocas dónde “las cuatro patas” sostenían distintos objetivos y diferían una de otra.
Nuestro Vélez amigo, comenzó su carrera hacia la verdadera grandeza cuando se entendió que desde cada uno de los puntos cardinales (directivos, cuerpo técnico, jugadores e hinchas), debían apuntar hacia el mismo lado, sin grietas, sin obstáculos, manteniendo la humildad con el éxito y siendo solemnes ante la adversidad.
Corría aquella década del 80 y muchos recordarán planteles con nombres prometedores pero que luego, terminaban con las manos vacías.
Me preguntaba, (nos preguntábamos), ¿tan difícil es ser campeón?, obviamente la respuesta era SI, ser CAMPEON no es solamente dar una vuelta olímpica, requiere de muchas herramientas, entre ellas la más vital, la decisión.
A partir de allí, como un efecto dominó, se generará la idea de ir en busca de la EPOPEYA.
Vélez fue siempre una institución ejemplo, Don Pepe Amalfitani fue el génesis del gran milagro velezano. Su doctrina fue base, “primero la casa, luego el champagne”.
Fueron años duros los setenta y los ochenta, a veces parecía que SI, pero luego el NO doblegaba la ilusión deportiva.
El pueblo velezano necesitaba un campeonato, empezó a gestarse desde el propio “tablón” esa necesidad de congregar más gente, de no quedarse solamente con ese premio de ganar algún partido trascendente que solo servía para las estadísticas, de no abrazarse solamente al concepto de “institución ejemplo” como único emblema, era, es y será un orgullo serlo, pero faltaba algo, Vélez ante todo era UN CLUB DE FÚTBOL y la ausencia de gloria deportiva comenzó a generar un cambio en el pensamiento, sobretodo en el dirigencial.
Aquellos recuerdos prometedores fueron claudicando, dando paso a la década del 90 dónde se torció la historia, fue una bisagra, VELEZ dejó de ser solamente una gran institución y se puso el traje de GRANDE en todo sentido, EL CAMBIO VENCIO A LA UTOPIA.
Había que cruzar la delgada línea que separa la intrascendencia del protagonismo y eso solo se lograba con DECISIÓN.
Aquellos que no iban a la cancha regresaron, nació una nueva generación, creció, ahora ya no son 100, 500 o 1.000 los hinchas que de visitante acompañaban al equipo, hoy es todo distinto, VELEZ es una familia de decenas de miles por amor a la V azulada, la palabra CAMPEON es seductora, convoca, atrae, da prestigio, da GRANDEZA, grandeza que en lo institucional se maneja con maestría.
Quizás sea por eso que siempre me gustó arengar sobre este concepto de “Las cuatro patas”, lo escribí innumerables veces, lo seguiré haciendo.
La esencia de un club de fútbol pasa por esos carriles, equilibrar un crecimiento institución con los éxitos deportivos.
Del mismo modo que nuestro querido Don Pepe, ensambló ladrillo sobre ladrillo los rincones de nuestro “palacio”, del mismo modo en el que trabajó pensando en la honestidad, buscando socios, enalteciendo esa doctrina de lograr ser la “gran” institución por sobre todas las cosas, hoy día debemos pensar en como sostener esa visión, modulando, sintonizando aunque con distintas herramientas ese concepto de CRECER.
Y VELEZ CRECIO, es un orgullo expresarlo, VELEZ se AGIGANTO, faltaba el éxito deportivo para terminar de ubicar cada pieza en su lugar y definitivamente ser ese club GRANDE como todos soñamos.
La era del Fútbol llegó a Liniers, con Carlos Bianchi, con nuestro gran CHILA, con un plantel inigualable, con directivos que habían tomado una decisión, con un pueblo que entendió que la palabra CAMPEON ya no era una utopía.
No es fácil buscar el equilibrio, lo sabemos, lo comprendemos, siempre será dificultoso equilibrar las finanzas y el precio de la gloria, pero estará en manos de quienes sepan hacerlo como lograr la fusión entre el funcionamiento de Vélez institución y el Vélez CAMPEON en lo deportivo. Hoy las obras nos siguen enorgulleciendo, nos honran.
El fútbol, ese deporte que agita la pasión, que difícilmente alguien pueda explicar con palabras lo que provoca, es algo maravilloso sin dudas. Abrazarse a unos colores, enamorarse de una camiseta, sentir al club como propio, cuidarlo, emocionarse con sus logros, sufrir ante la adversidad, gritar, sentir el fragor de un grito de gol decisivo, pelear con el establishment que en los últimos años se adueñó de ciertos parámetros que “manchan” con su poderío la naturaleza de este deporte - espectáculo inigualable y apuntan a la conveniencia de su propio bolsillo, sentir que ya nunca más se volverá a cruzar la línea hacia la intrascendencia, hacia atrás, sentir que jamás dejaremos de ser protagonistas, que buscaremos una tras otra cada una de las epopeyas que nos toque transitar, sin la necesidad de vaciar “alcancías”, sabiendo que habrá que invertir pero pensando en ese costo-beneficio que implica llevarse bien con la gloria.
De eso se trata amigo velezano, de no perder ya el rumbo, no siempre se podrá cantar victoria, pero sabiendo que la meta nunca se abandonará.
Nadie puede apartarse de esa sensación hermosa que es ver a distintas generaciones abrazadas por un festejo, por ese romance de barrio llamado VELEZ.
Es como imaginar a nuestros próceres de siempre no importa su rol en VELEZ, Don Pepe, Victorio Spinetto, Daniel Willington, Carlos Bianchi, José Luis Chilavert, Horacio Irañeta, cada periodista partidario, cada una de las agrupaciones políticas, cada uno de los miles y miles de hinchas, todos en un mismo abrazo.
La ecuación institución-fútbol es posible, crecer como club, en cada una de sus disciplinas, ensanchar ese panorama, crecer como club SI, ensanchar las vitrinas con logros deportivos, con protagonismo, creciendo con las maravillosas obras desde lo institucional, con la convicción que se puede lograr. Esa debe ser nuestra IDENTIDAD.
Allá vamos amigo, rumbo al Centenario, que las “cuatro patas” siempre estén, que vayan de la mano, que no se suelten, esto es lo que queremos, ese es “EL VELEZ DE TODOS”.

Jorge Poma
http://historiasvelezanas.blogspot.com/

domingo, 5 de octubre de 2008

El mundo del revés......

Fue un duro golpe, de esos que tardan en digerirse, por lo que significaba el partido, para achicar distancia y mantener la ilusión viva, por la rivalidad aunque no sea un clásico, muchas eran las razones que convocaron a miles de velezanos a presenciar no importa como, pero el triunfo de su equipo.
Fue derrota, inmerecida si se quiere, con fortuna del rival teniendo en cuenta que fue sobre el final, y aunque falta mucho aún, la situación ya no es la misma, en definitiva, fue una derrota calificada como casi determinante para las aspiraciones de uno y otro equipo. Una derrota que dejó a cada hincha sentado en su butaca o en cada escalón de la popular sin palabras, buscando explicaciones o justificando lo injustificable.
Desde el minuto cero se palpó en la conformación del equipo, la postura de un técnico incapaz de arriesgar marca apuntalando ataque, aún teniendo en cuenta la condición de local.
En estas épocas dónde perder se paga caro, nuestro técnico elaboró con nombres y diagrama un planteo para no perder.
Enfrente, un equipo de mayor jerarquía, con variantes en el banco, pero que sin embargo no parecía dañar mucho.
En el segundo tiempo, los planes cambiaron, nuestro técnico entendió que no hay “cucos” que asusten en nuestro bendito fútbol, que cualquiera puede ganarle a cualquiera y se animó a la audacia.
El mundo del revés.
Primer tiempo especulador, segundo tiempo de ida y vuelta, ¿Por qué?.....Porque Tocalli abrió el partido despojando su cauce lleno de cuidados y se animó a atacar mas, muy simple, cambió marca por técnica, miedo por valentía, ataque por defensa, pero hasta ahí nomás……Simplemente fue un cambio de actitud planteada desde el banco, del técnico, en dónde nada tenían que ver los jugadores. Ciertamente, mas allá de grandes planteles, es del “banco” desde dónde se trasmite el argumento.
Entró en juego otras cuestiones, la falta de precisión, la falta de eficacia en la puntada final y la ausencia de oficio para inclinar la cancha. Pero claro, el rival también propone y fue desde el propio “banco” rival dónde apareció la diferencia no de argumentos, pero si de “ingredientes”. Mientras Russo cambiaba apellidos importantes, Tocalli cambiaba “barajas” del mismo palo y de poco peso. En definitiva, ese buen cambio de postura al inicio del segundo tiempo, se vio afectada sobre el final, cuando no se “animó” a dejar tres atacantes en busca del partido o saber si no se podía, como cerrarlo a tiempo.
Conclusión, en un ataque armado por un error defensivo, llegó el puñetazo final, el que pudo dar Vélez en varias ocasiones, pero no supo resolver.
En el fútbol no hay fantasmas, no se inventa nada, es simple, como tantos “próceres” de este juego han proclamado, es más simple de lo que a priori se cree.
Quizás Tocalli debería empezar a pensar en que la vieja “media inglesa” (empatar de visitante y ganar de local) ya es historia, que ganar vale 3 y empatar 1, que no querer perder a veces significa justamente perder, que mirando mas el arco de enfrente que el propio conlleva a siempre a un planteo mas audaz y que en la mayoría de los casos, se premia con un triunfo.
Tocalli jugó al revés, se cuidó primero, arriesgó (no mucho) después, se olvidó por 45 minutos que era local, temió, especuló, cayó.
A barajar y dar de nuevo se suele decir, se perdió una parada importante, ahora la distancia es mayor, ahora las dudas serán más, solo nuestro técnico podrá resolver este “teorema” de fácil planteo en dónde la hipótesis radica en saber, ¿cambiará su postura de anti-audacia de ahora en mas?, jugadores tiene, al menos los que él pidió y aunque el equipo se vea mermado por ausencias, si el pensamiento de él da una vuelta de campana y propone protagonismo, seguramente habrá mas puntos ganados que perdidos, pero por el momento,
lejos, muy lejos están estos cambios a sabiendas que la mitad del torneo ya llegó y las propuestas siempre fueron las mismas, “el exceso de cuidado por sobre el riesgo”.
Vélez cosechó muchos puntos (aunque no hayan sido suficientes) por sus jugadores, pocos, muy pocos, casi nada por su técnico. Ojalá cambie, sino, se sumará a la larga lista de necedad que solo tiene por resultado, la nada.

Jorge Poma.